domingo, 7 de julio de 2013

ORACIÓN BUSCANDO EN MI BOLSILLO



Pedí a Dios que me concediera saber lo que debía ofrecer a los demás.

"Lo tienes en tu bolsillo", escuché. "Ve sacando uno a uno, los pequeños papeles que lo conforman...".

Extrañada, toqué mi bolsillo e introduje mi mano...En efecto, había muchos papelitos. Intuí que, como siempre, comenzábamos un juego.

"Bueno, voy a hacer una oración", le dije divertida y curiosa. " A cada petición, sacaré un papelito".

Dios estuvo de acuerdo y se retiró a contemplar mi juego, no sin antes recordarme: 

"Esos papelitos son el símbolo de mis dones al Hombre".

"¿A sí?", le dije mucho más intrigada. "¿Todos?...Deben ser un montón", deduje por el volumen que apreciaba.

Como no me contestó y se hizo el Invisible, respiré hondo y me centré en mi oración.

"PARA EL QUE ME AMA...(cogí un papelito sin mirar)...BENDICIONES ( Tenía lógica).
PARA EL QUE ME ODIA...BENDICIONES (¿Habría cogido mal...? Me quedaban muchos por escoger)
PARA EL QUE ME COMPRENDE...BENDICIONES.
PARA EL QUE ME IGNORA...BENDICIONES.
PARA EL QUE ME MIENTE...BENDICIONES.
PARA EL QUE ME APOYA... BENDICIONES.
PARA EL QUE ME DESEA MAL...BENDICIONES.
PARA EL QUE ME BENDICE...BENDICIONES.
PARA EL QUE ME RESPETA...BENDICIONES.
PARA EL QUE ME OPRIME Y TORTURA...¡¡¡BENDICIONES!!!..."

Paré de sacar papelitos y puse mis brazos en jarras un poco ofuscada para decir a Dios.

"Oye...Esto me está resultando un poco raro...Me dan tentaciones de vaciar el bolsillo, porque algo no me termina de resultar correcto..."

"¿ A no?", escuché que me decía entre risas sonoras contagiosas.

"¿Puedes explicarme que es esto que te traes entre manos?". La verdad, estaba un poco contrariada, aunque contagiada de las ganas de reír.

"Si me hubieras preguntado en profundidad, te hubiera dicho que es lo único que puedo dar al Hombre para que lo reparta sin medida."

Yo había vaciado el bolsillo, revisando uno a uno cada papelito, mientras me decía esto...¡¡¡EN TODOS PONÍA "BENDICIONES"!!!

"¿Pero entonces, cómo justificas esto de la Ley del Libre Albedrío?", mis manos seguían en jarras sobre mi cintura y mi ceño estaba un poco fruncido, a la vez que sujetaba mis ganas de echarme a reír a pleno pulmón.

"Digamos que me podéis responsabilizar del único don innato que poseéis, cuando le dais el verdadero sentido que tiene. Lo que hagáis con él es lo que cumple esa Ley del Libre Albedrío. Ya ves qué creatividad tan grande desarrolláis cuando convertís este don en cualquier otra cosa que no tiene nada que ver..."

Suspiré y me senté en el suelo, rodeada de papeles con la palabra BENDICIONES. Tras unos segundos tratando de enderezar mi sentimiento, la PAZ entró en mi SER y sonreí, meneando la cabeza, hasta que estallé en carcajadas.

"Desde luego... ¡Siempre ganas...!¡Qué INGENIO más abrumador!".

Me abrazó riendo y yo me dejé llevar por las oleadas de LUZ que se intercambiaban entre SU CORAZÓN y el MÍO.

                                                                                              Kavod Ha Malajim
                                                                                                    7 Julio 2013





1 comentario: